Stop the Crop

For a sustainable, GMO-free future

Alternativas sostenibles

Producir alimentos sin perjudicar la salud o el medio ambiente es posible. Por toda Europa hay ejemplos de modos de producción agraria justos y sostenibles, muchos de ellos agroecológicos. Estos métodos ayudan a mantener en equilibrio los ecosistemas, respetan biodiversidad, conservan el suelo, el agua y otros recursos naturales, reducen la emisión de gases de efecto invernadero, y proporcionan comida de alta calidad, sana, local y de temporada con semillas y razas autóctonas, convencionales y ecológicas.

Estas alternativas sostenibles ganan cada vez más apoyo al hacerse evidente el fracaso del acual modelo industrial. Nos encontramos con innumerables escándalos alimentarios, el daño a los ecosistemas y paisajes producido por la expansión de los monocultivos, y la destrucción de zonas naturales y de explotaciones agrícolas de pequeña escala. Se está generando todo un movimiento hacia una producción y un consumo locales, alejados de las grandes multinacionales de la agroindustria y de su métodos intensivos y dañinos de producción de alimentos.

Soberanía en semillas

Las semillas son la base de la cadena alimentaria. Tradicionalmente, campesinos y campesinas han intercambiado semillas y guardado una parte para sembrarlas al año siguiente. La mejora de las semillas se producía de forma constante, adaptándolas a la diversidad de suelos, condiciones climáticas, y a las necesidades de la comunidad. Las semillas campesinas nos han proporcionado la variedad de cultivos y alimentos que nos ofrece hoy la agricultura europea.

Las semillas utilizadas en la agricultura industrial y las semillas transgénicas sirven tan solo a los intereses económicos de las empresas que las producen. Las semillas están patentandas y protegidas por derechos de propiedad intelectual. Con frecuencia necesitan grandes cantidades de agroquímicos para que produzcan con altos rendimientos, multiplicando el consumo de pesticidas, fabricados en muchas ocasiones por las mismas empresas que producen las semillas, atrapando a agricultores y agricultoras en un círculo de dependencia.

Agricultores, agricultoras y la ciudadanía europea en su conjunto están comenzando a recuperar la habilidad de mejorar sus propias semillas, y están lanzando campañas para defender las semillas campesinas, desarrollar métodos participativos que permitan la conservación de múltiples variedades, y mejorar la diversidad de semillas. Se están organizando redes de semillas y ferias de intercambio, al tiempo que se intercambian los conocimientos para su selección. En vez de en semillas patentadas, estas alternativas se basan en un enfoque participativo, donde el intercambio de conocimentos es la clave.

Movimiento por una agricultura más justa y sostenible

En oposición a la expansión de supermercados y el incremento del control de las grandes empresas del conjunto de la cadena alimentaria, en muchos países se está produciendo una recuperación de los alimentos agroecológicos de producción local. Y esto está creando más y mejores empleos, incluyendo la instalación de jóvenes en el medio rural, dinamizando su economía.

Los cultivos transgénicos están asociados a grandes monocultivos industriales. Campos y campos con el mismo cultivo. Esto perjudica a la fauna silvestre y al medio ambiente y agrava el cambio climático. Las pequeñas explotaciones, los linderos ricos en biodiversidad, el incremento en la rotación de cultivos y muchas otras técnicas pueden ser aplicadas para crear un mundo rural más rico y diverso.

Además, miles de personas se están manifestando por las calles de Europa, exigiendo una alimentación libre de transgénicos, una agricultura sostenible, un medio ambiente saludable y el fin del modelo industrial de agricultura y ganadería. Se está produciendo un auténtico movimiento por el cambio, un movimento basado en la soberanía alimentaria y en el rechazo al control de la agricultura y la alimentación por un puñado de multinacionales.

University of Canterbury researchers have found that the biotechnologies used in north American staple crop production are lowering yields and increasing pesticide use compared to western Europe.

A conspicuous difference is the adoption of genetically modified/engineered (GM) seed in North America, and the use of non-GM seed in Europe.

"We found that the combination of non-GM seed and management practices used by western Europe is increasing corn yields faster than the use of the GM-led packages chosen by the US."

Campaign and film launched to halt expansion of GM-crops

The European Commission is currently considering reviving talks on 25 new GM-crops for cultivation in Europe – including crops resistant to the pesticide RoundUp and insecticide-producing varieties of GM maize, soybean and sugarbeet. The groups claim that such a move would drastically change farming in Europe, leading to a big increase in pesticide use, contamination of conventional and organic crops and further industrialisation of the countryside.

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About the Stop the Crop campaign

This website and film present some of the dangers of GM-crops, and call for people across Europe and beyond to take action to stop them. We need a future of food and farming that benefits people and planet, and not the pockets of big business. We need to stop GM-crops from spreading across Europe. You can sign up for updates and alerts opposite.

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