Stop the Crop

For a sustainable, GMO-free future

Agroquímicos tóxicos

La mayoría de los cultivos modificados genéticamente están diseñados para tolerar al herbicida Roundup, el producto más vendido de Monsanto. Su principal ingrediente activo es un producto químico conocido como glifosato. Un importante número de cultivos resistentes al glifosato, también producidos por Monsanto, están actualmente en la lista de espera para su aprobación en la UE.

Sin embargo, mientras agricultores y agricultoras de América del Norte y del Sur están sufriendo el creciente problema de las malas hierbas resistentes al glifosato, Bayer promociona sus propios cultivos transgénicos resistentes al glufosintao como una alternativa. Y sus correspondientes herbicidas Liberty, Basta e Ignite como resto del pack.

Tanto el glifosato como el glufosinato, y las mezclas de productos químicos que forman los herbicidas Roundup, Liberty, Basta e Ignite, son tóxicos. Matan a todas las plantas que no sean las modificadas genéticamente para resistir al glifosato y al glufosinato.

Monsanto alega que el Roundup, y por lo tanto el glifosato, es seguro para la salud humana y para el medio ambiente. Sin embargo, este producto químico está en la actualidad en el punto de mira al consolidarse las muestras de sus daños potenciales derivados de su uso.

Problemas ambientales

La extensión del cultivo de transgénicos en América ha provocado la propagación de “supermalezas”, malas hierbas resistentes que no pueden ser controladas con glifosato. Esto fuerza a agricultores y agricultoras a una espiral sin fin de incremento en el uso de químicos, incrementando los costes y cantidades de herbicida necesarios para mantener sus cultivos, y de herbicidas cada vez más tóxicos, incluyendo dicamba y 2,4-D.

Frente a estas supermalezas, Bayer promociona como alternativa los cultivos resistentes al glufosinato y sus herbicidas. El glufosinato daña las bacterias del suelo y es tóxico para muchos animales acuáticos, incluyendo larvas de bivalvos y ostras, y algunos pescados de agua dulce. Pruebas en campo realizadas en el Reino Unido también demostraron que los cultivos resistentes al glufosinato reducen el número y la diversidad de plantas silvestres, los artrópodos y otras especies dependientes, amenazando por tanto a la biodiversidad. Expertos de la UE concluyen que hay riesgos potienciales a largo plazo para los mamíferos por uso de glufosinato.

Las cada vez mayores cantidades de químicos producidos y utilizados llegan a los sistemas acuáticos, destruyendo la biodiversidad y provocando daños ambientales a escala local y global. Afectan también a las comunidades más desfavorecidas que viven cerca de las grandes explotaciones de cultivos transgénicos en los países del Sur.

Riesgos para la salud

Estudios epidemiológicos y de laboratorio confirman que el Roundup y su principal ingrediente, el glifosato, plantean un serio riesgo para la salud y el medio ambiente, incluyendo posibles disrupciones endocrinas (hormonales), muerte celular, daños en ADN, cancer, malformaciones congénitas y desórdenes neurológicos.

Algunos de estos efectos se observan con dosis bajas y realistas que pueden ser encontradas de forma residual en alimentos y piensos, o incluso en el agua potable. Si se aprobaran cultivos transgénicos resistentes a herbicidas en la UE, la proporción de contaminación por Roundup y glifosato se incrementaría.

La población está expuesta al glifosato a través de la contaminación del agua, la comida o el aire, muchas veces como resultado de la aplicación en campo. Y no sólo en América, donde se cultivan transgénicos “RoundupReady” a gran escala. También en Europa se utilizan herbicidas basados en el glifosato, no solo en explotaciones agrarias, sino también por autoridades municipales en cunetas, pavimento o parques públicos. También se usa de forma generalizada en jardinería doméstica.

El Roundup y el glifosato, así como sus residuos, han sido detectados en el aire, en el agua de lluvia, en aguas subterráneas e incluso en la sangre de mujeres analizadas.

El glufosinato no es mejor, con impactos potenciales sobre el desarrollo embrionario temprano, que pueden resultar en partos prematuros, abortos y la muerte del feto. Estudios independientes confirman los efectos del pesticida en embriones en dosis muy bajas.

Sin suficientes ensayos de seguridad

El Roundup no ha pasado por un proceso de evaluación de su seguridad como parte del proceso legislativo europeo. Se analizó solo su principal ingrediente, el glifosato. Pero el herbicida Roundup contiene otros ingredientes que lo hacen mucho más tóxico que el glifosato por si solo. Y es el Roundup lo que se vende de forma comercial y es usado por agricultores, agricultoras y el resto de la ciudadanía.

La dosis “segura” de exposición al Roundup marcada por los reguladores no está basada en evidencias objetivas y actualizadas. Aún peor, la UE ha incrementado los niveles residuales de Roundup tolerados en varios cultivos, como la soja o las lentejas, entre 50 y 200 veces. Así, la normativa actual no protege a las personas consumidoras.

Los productos químicos utilizados en el modelo de agricultura transgénica son tóxicos, y el modelo en si es insostenible y perjudicial para el medio ambiente, con un incremento en el uso de herbicidas que aumenta de forma significativa la contaminación y los riesgos para la salud de la población, y contribuyendo a la pérdida de biodiversidad. Las únicas personas que consiguen beneficiarse de este modelo son aquellos que producen los cultivos resistentes a herbicidas y los productos químicos necesarios para su cultivo.

The re-authorisation is being sought by the Glyphosate Task Force (GTF), an industry platform uniting producers of glyphosate-based herbicides, whose members include Monsanto, Dow Agrosciences, Syngenta, and Barclay Chemicals. Richard Garnett, a lobbyist for Monsanto Europe, is chair of the Glyphosate Task Force.

The renewal process for glyphosate (every 10 years) was supposed to have taken place 2012 but was postponed as the authorities were 'too busy'. Germany acts as rapporteur to the EU for glyphosate, and had its draft assessment report ready by December 2013, that said glyphosate is not carcinogenic.

The ban will enter into force as from November 2015. The resolution was tabled by the animal rights party (Partij voor de Dieren). Already in 2011 the Parliament called on the government to ban all non-agricultural use of glyphosate, so including its use by municipalities or rail maintenance. But the Dutch government created lots of loopholes. Now a ban on the sale of glyphosate-based herbicides in garden centers is unavoidable. A huge victory!

  

Páginas

In USA, between 1994 and 2006 glyphosate use per hectare of soybean grew by 250%. This report highlights the impacts of genetically engineered crops on pesticide use in the United States over the first thirteen years of GM cultivation. From the Organic Center.

The pesticide industry and EU regulators have known since the 1980s and 90s that Roundup, the world's best selling herbicide, causes birth defects – but have failed to inform the public.

This report, co-authored by international scientists and researchers, reveals that the GM-industry’s own studies (including research commissioned by Monsanto) showed that Roundup’s active ingredient glyphosate causes birth defects in laboratory animals.

Summary:

About the Stop the Crop campaign

This website and film present some of the dangers of GM-crops, and call for people across Europe and beyond to take action to stop them. We need a future of food and farming that benefits people and planet, and not the pockets of big business. We need to stop GM-crops from spreading across Europe. You can sign up for updates and alerts opposite.